ENSAYOS - SOBRE UNA MESITA CAFÉ



ENSAYOS 


  SOBRE UNA MESITA CAFÉ
Juan Cruz Giguer y Cristian Canessa



El mundo es usted.
La conciencia es usted,  y dicha conciencia es la conciencia del resto de la humanidad. Porque cada uno, desde el más primitivo de los  seres humanos, hasta el más sofisticado, educado, pasa por: Fe, temor, añoranza, depresión, ansiedad, sufrimiento, dolor, temor; cada ser humano, tanto siendo  comunista, socialista, capitalista, demócrata o aunque no pertenezca a ningún grupo, esta conciencia es pues compartida por todos los seres humanos ¿no es cierto?   
Me temo que no lo aceptaran, puesto que hemos sido educados, adiestrados religiosamente y de otras maneras, de que nuestra conciencia es nuestra y de nadie más.
Pero yo creo que hay que observar con cuidado lo que somos internamente. Los adornos exteriores pueden ser diferentes pero internamente, tu conciencia es como la de un hombre en una aldea alejada, primitivo, feo, sin educación, él es sencillamente igual que ti, casi parecido a ti, de modo que no somos individuos en absoluto.
Esto es muy difícil de aceptar, Ud. es el resto de la humanidad, Ud. es humanidad, pero cuando se separa, entonces empiezan los problemas, la separación causa conflicto, temor, aislamiento, su cielo está lleno de espíritus aislados, ¿es esto pues un hecho o no? ¿O es tan solo un concepto romántico?
Que cada ser humano sufre, sea física o psicológica-mente, cada ser humano ansia una cosa u otra, cada ser humano se siente temeroso, quiere consuelo, esperanza, dios, una figura paterna, una figura materna, o lo que les guste, de modo que su conciencia es compartida por todos nosotros, por lo tanto Ud. es humanidad, no argentino, francés, inglés, uruguayo, etc.
Entonces uno se da cuenta de la inmensa responsabilidad que tenemos, entonces uno empieza a comprender la naturaleza del amor, aunque puedas amar a otro, este amor no está limitado a una sola persona ya que Ud. es la humanidad entera, Ud. es el mundo y el mundo es Ud. 
JUAN CRUZ GIGUER
                                               24/09/2014









¿Qué significa el amor para vos?...

Un SMS de esa calaña y así de conminatorio, con forma de pregunta, y  a la una de la mañana lleva implícita esta otra pregunta: “¿Qué significa este mensajito?”…Claro, no fue así como uno se la hizo (la pregunta), sino que, más prosaico, lo que uno se dijo así mismo fue: “¿¿Y ahora qué carajo con esta mina??”Retomemos el sendero más elegante. Si uno intentara apalabrar la catarata de pulsiones que fluyen en un primer impulso ante la voluntad de responder esa pregunta  que es toda una petición de principios (como si ya estuviera establecido que el amor pudiera significar algo), pregunta que tantas veces uno hubiera querido que le hicieran otras minas que nunca las formularon, tendría una lista que muy pero muy imperfectamente se podría exponer del siguiente modo

Quiero que se me ocurra una respuesta ingeniosa
Quiero lastimar por puro gusto no más
Quiero ser tan ambiguo y capcioso como un agente del Servicio Diplomático del viejo Imperio Británico
Mejor no respondo
Quiero jugar como un gato con una ratona
Creo que el gato es ella
    
     La respuesta que salió fue: “Es una enfermedad hermosa…Lástima que se cura con el tiempo”.    
Uno intentará olvidarse del hecho, pero sin darse cuenta algo fermentará los neurotransmisores y cuando uno lo advierta ya habrán pasado varios días en los que  uno se habrá quedado  pensando. Se le ocurrirán muchísimas otras respuestas. Sentirá que debería haber dicho alguna otra cosa más amable, o más hiriente, o más irónica. Imaginará una respuesta que hubiera podido venir  y un retruque que se hubiera podido formular. Así la realidad irá quedando más lejos cada vez; y la mina ya estará pensando en ese mismo momento en cualquier otra cosa o estará tirada en una cama llorando rodeada de amigas que la consuelan…o asquerosamente sola, más cerca de lo que el ello de uno preferiría y el superyó de uno no se permitiría pensar. O quizá estará en una clase de origami sin pensar en nada y sin el más mínimo recuerdo de esa noche en la que un  impulso tonto la llevó a mandar un SMS sin demasiada importancia.
   
Esgrimas sentimentales de este tipo se han repetido sin solución de continuidad por siglos en los cinco continentes (no siempre a través de SMS’s). Las ha movido y las mueve quizás el ansia de… ¿qué cosa? En esta situación puntual uno se ha enterado después de un año que durante ese lapso hubo un par de ecografías y un contrato de alquiler de un monoambiente para dos… que pronto será para tres. No hay caso, las chicas siempre se salen con la suya…no importa con quién. Zafé por esta vez. La respuesta era mucho más elemental y urgente, eso era lo que la autora del SMS quería que significara el amor: una estrategia para huir del infierno amable de la casa paterna encontrando a alguien que fecunde y financie la  fundación de un infierno amable casi idéntico, a como dé lugar.
    
Pero uno es un espíritu elegante,  elevado, lúcido y cínico que está para llenarse el culo de grandes preguntas con prepotencia poética, por lo que esa cosa del ansia que decíamos, parece desembocar, uno supone, en reflexiones acerca de eso que llaman amor. Y nos conviene pensarlo lo más lejos posible de escarpines, mamaderas y millares de fotos subidas al Facebook en el término de un par de horas para que las amigas oculten su envidia poniendo un “Me Gusta” y comentando “se te parece”, “es hermoso” y cosas así.
   
Así que a deshacerse de esos bochornos…
  
¿Qué es eso del amor? Una de las primeras noticias que tenemos viene de Grecia. Casi todas las primeras noticias vienen de Grecia…un griego dijo que el amor es hijo de la pobreza y del recurso…eso se parece mucho más a lo que suele decir un profesor en la primera clase de microeconomía que a algo que tenga que ver con el amor…pero ya se sabe que los griegos iban de banquete en banquete emborrachándose y trincándose a tiernos mancebos… y con el tiempo entraron a la Zona Euro…no deben ser muy serios… Luego vemos que sobre esa cosa que se nos resiste a las definiciones cada época le escupe encima alguna modalidad: amor cortés, amor romántico, amor fou, amor confluente, amor fóbico, amor líquido, amor tóxico (bueno, los últimos no son tanto escupitajos de época sino mas bien escupitajos editoriales). El calificativo de un sustantivo incierto es siempre sospechoso. La ciencia y el capitalismo también intentarán sus definiciones. Y todas se parecen menos a una definición que a un dedo índice gigantesco que te señala…
¿Qué significa para vos el amor?
¿Qué es eso del amor?
Estábamos buscando una respuesta y ya juntamos dos preguntas…vamos francamente bien. Es que si dos espejos se enfrentan, se  ven y supuestamente se enamoran, ¿cómo pueden saber si  lo que ven es al otro o a sí mismo? No parece haber lucidez que lo subsane, para colmo con una confusión multiplicándose al infinito. Y cuando el otro ya no está no tiene sentido reflexión alguna (en todo el sentido de la metáfora).La buena prensa que tiene el amor lo lleva a uno a preguntarse ¿será que de tan sublime como dicen que es, se resiste a las definiciones? Uno comienza a sospechar que lo que en realidad se resiste a ser definido es vulgar… ¡y el amor es vulgar! Porque le sucede a todo el mundo y siempre termina mal porque precisamente…termina. O a lo mejor es que no, que en realidad no le sucede a casi nadie y es lo más extraño y raro de este mundo, teniendo lugar una vez cada setecientos cincuenta y tres años digamos; entonces  cuando sucede, de puro raro e imprevisible que es, nadie se da cuenta, ni los que lo protagonizan...pero suceda siempre o casi nunca, seguimos sin saber qué es…
¿Esto que siento es amor?
Pregunta imposible por supuesto.” ¿Qué sentís?”, repreguntaría el hipotético interlocutor. “¡Esto!”, es lo único que uno podría responder…Pregunta imposible pero uno la hizo; y ya tenemos tres.
              ¿Qué significa el amor para vos?
¿Qué es eso del amor? ¿Esto que siento es amor?                                                                                     
Respuesta: ¡Qué me importa! ¡Ya me cansaste! (uno suele hablar con uno mismo en segunda persona. Pero claro; algún día aparece una mujer (me perdonarán lo limitado de mi experiencia en lo que a géneros  respecta, apelen entonces a la analogía).Y así uno se da cuenta que no hay una cosa, esto es, el amor; sino que hay dos cosas: el amor y la mujer. Que es una mujer.
No. Mejor dicho, hay tres cosas; el amor, la mujer y que no te dé bola. Entonces todo eso reconoce su unión hipostática ahora sí en lo más tangible del mundo: hay una mujer.
Y de esa respuesta violenta que brinda la realidad (realidad, ¡ja!), ante ninguna pregunta interesante  que uno hubiera hecho previamente; nacen todas las nuevas, cruciales y trágicas preguntas.
Y uno se vuelve insoportable. ¿Qué se podría decir de la mujer que no se haya dicho hasta acá?... ¡TODO!... Porque hasta ahora no se ha dicho absolutamente nada. Desde que para uno  en el mundo hay una mujer, uno comienza a decir las mismas gansadas que todos los que lo precedieron en la experiencia de que desde cierto momento en el mundo  hay una mujer, y las dice casi en el mismo orden que los demás en el mundo. Es decir, uno no dice NADA en el mundo. Y eso lo hace a uno insoportable. Porque hay nuevas, cruciales y trágicas preguntas en el mundo; y uno…NADA en el mundo.
Ya no hace falta preguntarse qué cosa es el amor, o si esto que se siente es amor; esas preguntas ya no existen: lo único que hay es una fascinación inatajable y una catarata de estupideces igualmente de inatajables… que a uno le parecen brillantes.
En el mundo hay una mujer. Y no te da bola. El mundo es una mujer que no te da bola. Tenemos sin embargo ahí una buena noticia: es una verdad irrefutable. ¿Hay algo más cierto que eso? Es una verdad  incontrastable, casi perfecta, frente a la cual solo se pueden decir giladas. De una certeza de ese calibre puede empezar  la historia misma, que como sabemos, es un largo collar de desatinos (¡qué parecida la palabra desatino a la palabra destino!... ¿vieron? a la primera de cambio uno dice una gilada). Desatinos, uno tras otro. Por ejemplo: hay una mujer y no te da bola; se llama Helena, la raptás y empieza una guerra en la que nos matamos todos como animales (los griegos otra vez… ¡salgan del Euro ya!) Por ejemplo: hay una mujer y no te da bola…y decís que no te la podés olvidar porque es fascinante, hermosa , un presagio de inmortalidad y todo, entonces tu cerebro entra en proceso de biodegradación porque hay algún grandísimo dedo índice al que decidiste temerle, obedecerle,  hacerle caso; entonces en algún momento, cuando no aguantes más, te vas a  convencer de que hay alguna otra mujer (la primera que se te cruce) que es todo aquello y le vas a hacer caso al primer estúpido SMS que te mande y de golpe vas a  estar pagando el alquiler de un monoambiente, mamaderas y ajuares y  jardines de infantes y todo lo que sigue, durante varios años, para convencerte de que sos feliz de acuerdo a lo que prescribían los álbumes de fotos familiares o Facebook, según la época (y vas a sacar muchísimas fotos para demostrárselo a los demás, o sea, al grandísimo dedo índice); y al cabo del tiempo ya no va a haber una mujer y no va a haber  casi nada más que un mercado globalizado que sigue funcionando como corresponde, reproduciendo consumidores … o escupiéndolos por la ventana, según lo indiquen las necesidades de las finanzas. Hasta que un día, otra vez va a aparecer  una mujer que no te da bola…y no va a ser la que tenés en el monoambiente…                               La guerra de Troya era al menos más glamorosa…reivindiquemos a los griegos….¿Y si en el mundo hay una mujer que te da bola?Entonces se acaban todas las certezas…a partir de ese momento ya no vas a poder saber absolutamente nada (¿me dio bola de verdad?, ¿a mi solo?, ¿qué siente?, ¿hasta cuándo?…) el mundo será una ingente colección de dudas que  carcomerán tu pobre mente…el fin de la historia…¿Y uno cuándo goza? ¿Será durante algunos pocos instantes en el término de una vida, que se le escaparán a las esperanzas, presagios, augurios y sospechas que llenarán el resto? Demasiado poco para tanto desvelo…y uno sigue desvelándose. Ahí está el misterio. ¿Y qué preguntas le podes plantear al misterio? Las que quieras; pero no te va a responder absolutamente ninguna…¿Qué se puede hacer entonces?Varias cosas. La historia desatinada de un planeta, por ejemplo. O ya no preguntarse qué es el amor. O hacer ocho hermosísimas canciones…escuchen si no. 
P.D:  Y los que no sean músicos, a joderse ¡qué tanto!

CRISTIAN CANESSA

09-03-14



FERNANDO PEDROZO - SOBRE UNA MESITA CAFE

 

SOBRE UNA MESITA CAFE

NUEVO DISCO EDITADO POR FERNANDO PEDROZO. ES EL SEGUNDO TRAS LA EDICIÓN DEL DISCO "UNA TETERA NARANJA (p 1)" EN EL AÑO 2012. SOBRE UNA MESITA CAFÉ PRESENTA 7 NUEVAS CANCIONES, ORQUESTADAS Y DIRIGIDAS POR EDUARDO VIÑOLES, ESCRITAS Y PRODUCIDAS POR FERNANDO PEDROZO. TRAS CASI 1 AÑO DE INTENSO TRABAJO, CONCLUIMOS CON ESTA SEGUNDA PARTE, SOBRE UNA MESITA CAFÉ, ES UN HECHO. DOS CANCIONES EN FORMATO DE SIMPLE: HABLANDO DE LIBERTAD Y MEJOR RIE, SE DESPRENDIERON DURANTE EL PROCESO DE MEZCLA. ESTAS DOS CANCIONES SE PUEDEN ENCONTRAR EN EL FERNANDO PEDROZO BLOG OFICIAL

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NUEVO DISCO